1º MAYO 2026 | DERECHOS, NO TRINCHERAS | SALARIOS, VIVIENDA Y DEMOCRACIA
Frente a quienes pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, el movimiento sindical responde con más derechos, más cohesión social y más democracia.
CCOO de Madrid y UGT-Madrid, como sindicatos de clase, internacionalistas y profundamente democráticos, convocamos a la ciudadanía a participar en las movilizaciones del 12 de Mayo de 2026. Lo hacemos en un momento decisivo, en el que están en juego no solo las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino la propia calidad de nuestras democracias.
Vivimos un contexto internacional marcado por la inestabilidad, la guerra y el cuestionamiento del derecho internacional. La escalada del conflicto en Oriente Medio, la persistencia de guerras abiertas en distintas regiones del mundo, como la agresión a Ucrania, el genocidio en Gaza o ataques indiscriminados en el Líbano, evidencian el fracaso de la comunidad internacional para garantizar la paz a la vez que los valoresdemocráticos se ven cada vez más debilitados y cuestionados.
El sindicalismo, como actor global, reafirma su compromiso con la paz, la justicia social y la cooperación entre los pueblos y reclamamos elrespeto estricto al derecho internacional, el fin de las guerras y la protección de la población civil.
Así mismo asistimos en todo el mundo al avance de la ultraderecha. No es una opción política más: es un proyecto que cuestiona derechos fundamentales y alimenta el odio.
La ultraderecha está generando un clima creciente de crispación y polarización política. Un ejemplo claro es el Gobierno de la Comunidad deMadrid, con posiciones reaccionarias que alimentan del machismo, el negacionismo ante la violencia contra las mujeres, la LGTBlfobia, la aporofobia y el racismo.
Frente a quienes promueven el odio, el sindicalismo defiende la igualdad, la convivencia y los derechos humanos. Sin diversidad no hay democracia. Sin democracia no hay derechos laborales.
Entre los elementos centrales de este 12 de Mayo está la vivienda, que se ha convertido en una emergencia social. El gobierno de laComunidad de Madrid la trata como un bien de especulación, negándose a regular las zonas tensionadas ni a realizar un política pública en materia de vivienda que permita su acceso a las personas trabajadoras y no la expulsión de la ciudadanía madrileña a localidades cada vezmás alejadas de sus centros de trabajo.
Porque sin vivienda, no hay proyecto de vida. Y sin proyecto de vida, no hay cohesión social ni democracia.
Mientras en España, los avances logrados en los últimos años demuestran que otra política económica y laboral es posible y el diálogo socialha permitido mejorar el empleo, reducir la temporalidad y subir salarios, en la Comunidad de Madrid nos encontramos estancados en materiade creación de empleo,aumentan las brechas, se deterioran los servicios públicos y aumenta la desigualdad y el desequilibrioterritorial.
Para poner freno a esta situación es imprescindible reforzar los espacios de dialogo social, como sucede en España, y debe ir acompañado a suvez del fortalecimiento de la negociación colectiva.
Necesitamos un nuevo impulso del Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, que permita seguir elevando los salarios, reducir la jornada laboral y distribuir de manera justa los incrementos de márgenes y beneficios obtenidos por la inmensa mayoría de las empresas de nuestro país y en nuestra Comunidad.
El sindicalismo es y seguirá siendo el instrumento fundamental para garantizar una distribución justa de la riqueza generada y alcanzar laigualdad. Hoy, más que nunca, es necesario activar la movilización sindical y social.
Porque los derechos no se regalan: se conquistan. Porque cada avance ha sido fruto de la lucha colectiva. Porque frente al ruido, el odio y ladivisión, la clase trabajadora responde con unidad, derechos y democracia.
Este Primero de Mayo llamamos a la movilización:
Entre los elementos centrales de este 12 de Mayo está la vivienda, que se ha convertido en una emergencia social. El gobierno de laComunidad de Madrid la trata como un bien de especulación, negándose a regular las zonas tensionadas ni a realizar un política pública en materia de vivienda que permita su acceso a las personas trabajadoras y no la expulsión de la ciudadanía madrileña a localidades cada vezmás alejadas de sus centros de trabajo.
Porque sin vivienda, no hay proyecto de vida. Y sin proyecto de vida, no hay cohesión social ni democracia.
Mientras en España, los avances logrados en los últimos años demuestran que otra política económica y laboral es posible y el diálogo socialha permitido mejorar el empleo, reducir la temporalidad y subir salarios, en la Comunidad de Madrid nos encontramos estancados en materiade creación de empleo, aumentan las brechas, se deterioran los servicios públicos y aumenta la desigualdad y el desequilibrioterritorial.
Para poner freno a esta situación es imprescindible reforzar los espacios de dialogo social, como sucede en España, y debe ir acompañado a suvez del fortalecimiento de la negociación colectiva.
Necesitamos un nuevo impulso del Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, que permita seguir elevando los salarios, reducir la jornada laboral y distribuir de manera justa los incrementos de márgenes y beneficios obtenidos por la inmensa mayoría de las empresas de nuestro país y en nuestra Comunidad.
El sindicalismo es y seguirá siendo el instrumento fundamental para garantizar una distribución justa de la riqueza generada y alcanzar laigualdad. Hoy, más que nunca, es necesario activar la movilización sindical y social.
Porque los derechos no se regalan: se conquistan. Porque cada avance ha sido fruto de la lucha colectiva. Porque frente al ruido, el odio y ladivisión, la clase trabajadora responde con unidad, derechos y democracia.
Este Primero de Mayo llamamos a la movilización:
- Por la mejora de la Seguridad y la Salud en el trabajo
- Por la reforma del despido, para ganar seguridad
- Por la regulación del tiempo parcial, para acabar con la precariedad
- Por salarios dignos, para vivir mejor
- Por la reducción de la jornada, para ganar tiempo de vida
- Por la negociación colectiva, para ganar derechos
- Por la vivienda, por ser un derecho básico
- Por los servicios públicos, para asegurar igualdad
- Por la transición ecológica justa, para construir futuro
- Por la igualdad y la diversidad, para defender la democracia
- Por el sindicalismo, para fortalecer la democracia